En un contexto de transformación tecnológica acelerada, el debate sobre la radicación de empresas gestionadas íntegramente por Inteligencia Artificial (IA) en Argentina ha generado preocupación en diversos sectores laborales y sociales. Durante una entrevista en Radio Buenos Aires AM 1350, el especialista Eliseo Santos analizó las recientes propuestas gubernamentales, señalando que, si bien la innovación es celebrable, la autonomía total de las máquinas presenta fallas críticas de implementación. "Estamos viendo el nacimiento de algo que va a terminar siendo probablemente más inteligente que nosotros", afirmó Santos, subrayando que el miedo social actual responde a una transición histórica sin precedentes donde tareas humanas comienzan a ser delegadas sistemáticamente a la robótica.
El especialista explicó que la idea de empresas 100% automatizadas es, por el momento, inviable debido a las limitaciones técnicas y la falta de marcos regulatorios sólidos. Santos citó ejemplos internacionales donde la autonomía total derivó en resultados negativos, desde errores en el diseño de productos hasta fallas logísticas básicas por la falta de criterio humano. "Veo muy complejo una forma de implementar empresas que sean totalmente seguras y aisladas de problemas", advirtió, destacando que modelos internacionales de gobernanza exigen supervisión humana permanente. Además, resaltó un obstáculo operativo: "Qué difícil si implementamos una empresa 100% IA evitar lo que son las famosas alucinaciones; eso todavía al día de hoy no se puede mitigar".
Finalmente, el experto propuso un enfoque intermedio basado en la colaboración: empresas potenciadas por algoritmos pero bajo la responsabilidad legal y ética de personas físicas. Según Santos, la clave no reside en la sustitución, sino en la integración de la IA como un "socio" administrativo o estratégico que siempre requiera de una decisión final humana. "El IA va a cometer errores. ¿Y estamos preparados para absorber esos errores?", cuestionó, concluyendo que Argentina debe primero resolver desafíos estructurales, impositivos y burocráticos antes de poder competir con potencias como China o Estados Unidos en esta materia.
Te invitamos a seguirnos en Instagram como @radiobuenosaires o en X como @rba1350am.
El especialista explicó que la idea de empresas 100% automatizadas es, por el momento, inviable debido a las limitaciones técnicas y la falta de marcos regulatorios sólidos. Santos citó ejemplos internacionales donde la autonomía total derivó en resultados negativos, desde errores en el diseño de productos hasta fallas logísticas básicas por la falta de criterio humano. "Veo muy complejo una forma de implementar empresas que sean totalmente seguras y aisladas de problemas", advirtió, destacando que modelos internacionales de gobernanza exigen supervisión humana permanente. Además, resaltó un obstáculo operativo: "Qué difícil si implementamos una empresa 100% IA evitar lo que son las famosas alucinaciones; eso todavía al día de hoy no se puede mitigar".
Finalmente, el experto propuso un enfoque intermedio basado en la colaboración: empresas potenciadas por algoritmos pero bajo la responsabilidad legal y ética de personas físicas. Según Santos, la clave no reside en la sustitución, sino en la integración de la IA como un "socio" administrativo o estratégico que siempre requiera de una decisión final humana. "El IA va a cometer errores. ¿Y estamos preparados para absorber esos errores?", cuestionó, concluyendo que Argentina debe primero resolver desafíos estructurales, impositivos y burocráticos antes de poder competir con potencias como China o Estados Unidos en esta materia.
Te invitamos a seguirnos en Instagram como @radiobuenosaires o en X como @rba1350am.
NOTICIAS RELACIONADAS
-
El SemáforoPrimera infancia: un informe revela deudas en la asistencia de niños de 2 y 3 años -
By PassMercado interno: el desafío comercial de los pequeños productores apícolas -
By PassRevolución de Mayo: mitos escolares, el rol clave de Belgrano y el revisionismo sobre los sectores populares -
El SemáforoA un año del hallazgo de Diego Fernández Lima habla su hermano