El toxicólogo y perito forense Fernando Cardini advirtió sobre la crítica situación del tráfico de sustancias anestésicas y opioides desviadas del sistema de salud pública. Durante una entrevista en Radio Buenos Aires AM 1350, el especialista explicó las diferencias entre el propofol y el fentanilo, señalando que este último representa una amenaza letal debido a su potencia y a la precariedad de los controles estatales. "El fentanilo es 100 veces más fuerte que la morfina", precisó Cardini, quien subrayó que el uso indebido de estos fármacos busca experiencias alucinatorias que bordean la muerte.
El experto profundizó en la problemática de la seguridad intrahospitalaria, denunciando que existe un mercado negro alimentado por el robo de ampollas. Según Cardini, la falta de protocolos estrictos permite que personal de salud o redes externas retiren medicación controlada para su venta ilegal. "Como no hay un control estricto, la gente lo roba de los hospitales y eso después tiene un uso ilegal; un viaje de estos se puede cobrar 1000 dólares", reveló, señalando además que el descontrol alcanza incluso a los profesionales, quienes deberían someterse a pruebas de detección de sustancias de forma aleatoria, similar a los protocolos que rigen para los pilotos de aviación.
Finalmente, el perito hizo hincapié en la aparición de nuevas sustancias psicotrópicas de diseño que superan en peligrosidad a las drogas tradicionales del siglo XX. Cardini instó a las autoridades a reforzar la educación y la prevención ante desafíos virales y el avance de químicos de alta síntesis. "En este momento se están muriendo ocho personas por minuto en el mundo por drogas", sentenció, comparando el impacto de esta crisis con la mortalidad registrada durante la pandemia de COVID-19.
Reviví la entrevista completa en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
El experto profundizó en la problemática de la seguridad intrahospitalaria, denunciando que existe un mercado negro alimentado por el robo de ampollas. Según Cardini, la falta de protocolos estrictos permite que personal de salud o redes externas retiren medicación controlada para su venta ilegal. "Como no hay un control estricto, la gente lo roba de los hospitales y eso después tiene un uso ilegal; un viaje de estos se puede cobrar 1000 dólares", reveló, señalando además que el descontrol alcanza incluso a los profesionales, quienes deberían someterse a pruebas de detección de sustancias de forma aleatoria, similar a los protocolos que rigen para los pilotos de aviación.
Finalmente, el perito hizo hincapié en la aparición de nuevas sustancias psicotrópicas de diseño que superan en peligrosidad a las drogas tradicionales del siglo XX. Cardini instó a las autoridades a reforzar la educación y la prevención ante desafíos virales y el avance de químicos de alta síntesis. "En este momento se están muriendo ocho personas por minuto en el mundo por drogas", sentenció, comparando el impacto de esta crisis con la mortalidad registrada durante la pandemia de COVID-19.
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