En el marco del Día Mundial de la Siesta, el neurólogo Alejandro Andersson explicó en Radio Buenos Aires AM 1350 por qué este breve descanso tiene una base biológica y forma parte natural del funcionamiento del cuerpo humano.
Durante la entrevista, el especialista señaló que el organismo no está preparado para permanecer despierto durante tantas horas seguidas. “El ser humano, desde el punto de vista evolutivo, no fue diseñado para estar 16 horas despierto”, afirmó. Según explicó, aunque las rutinas modernas empujaron a ese esquema, el cuerpo mantiene ciertos patrones naturales de descanso.
En ese sentido, Andersson detalló que existe un momento del día en el que aparece una sensación de somnolencia casi inevitable. “Más o menos entre la 1 y las 3 de la tarde aparece un quiebre donde el cuerpo pide dormir, hayas comido o no hayas comido”, señaló. Este fenómeno se observa en distintas culturas y no depende únicamente de los hábitos alimentarios.
El neurólogo también destacó que el patrón de sueño actual es relativamente reciente en términos históricos. “Dormir toda la noche de corrido es algo propio de la sociedad contemporánea; ni siquiera en la Edad Media se dormía de esa forma”, explicó.
Según relató, en épocas más antiguas las personas solían dormir en varios períodos. Tras unas horas de descanso nocturno, muchos se despertaban para realizar distintas actividades antes de volver a dormir. A esto se sumaba un momento de descanso durante el día, algo que también respondía a las condiciones climáticas.
“En lugares como la sabana africana el calor al mediodía era muy intenso, por lo que tampoco era conveniente salir a recorrer o trabajar en ese momento”, indicó.
De esta manera, el especialista remarcó que la siesta no es solo una costumbre cultural sino una respuesta natural del organismo para recuperar energía y mantener el equilibrio del sueño.
Escuchá la entrevista completa en el canal de YouTube @radiobuenosaires.
Durante la entrevista, el especialista señaló que el organismo no está preparado para permanecer despierto durante tantas horas seguidas. “El ser humano, desde el punto de vista evolutivo, no fue diseñado para estar 16 horas despierto”, afirmó. Según explicó, aunque las rutinas modernas empujaron a ese esquema, el cuerpo mantiene ciertos patrones naturales de descanso.
En ese sentido, Andersson detalló que existe un momento del día en el que aparece una sensación de somnolencia casi inevitable. “Más o menos entre la 1 y las 3 de la tarde aparece un quiebre donde el cuerpo pide dormir, hayas comido o no hayas comido”, señaló. Este fenómeno se observa en distintas culturas y no depende únicamente de los hábitos alimentarios.
El neurólogo también destacó que el patrón de sueño actual es relativamente reciente en términos históricos. “Dormir toda la noche de corrido es algo propio de la sociedad contemporánea; ni siquiera en la Edad Media se dormía de esa forma”, explicó.
Según relató, en épocas más antiguas las personas solían dormir en varios períodos. Tras unas horas de descanso nocturno, muchos se despertaban para realizar distintas actividades antes de volver a dormir. A esto se sumaba un momento de descanso durante el día, algo que también respondía a las condiciones climáticas.
“En lugares como la sabana africana el calor al mediodía era muy intenso, por lo que tampoco era conveniente salir a recorrer o trabajar en ese momento”, indicó.
De esta manera, el especialista remarcó que la siesta no es solo una costumbre cultural sino una respuesta natural del organismo para recuperar energía y mantener el equilibrio del sueño.
Escuchá la entrevista completa en el canal de YouTube @radiobuenosaires.
NOTICIAS RELACIONADAS
-
By PassQué es el Síndrome del Sofá y cómo apaga el deseo en la pareja -
By PassFertilidad: 8 de cada 10 mujeres nunca hablaron con su médico del tema -
El SemáforoAumento de casos de sífilis en Argentina: qué es y cómo prevenirla -
Buenas Tardes Buenos AiresSalud: proponen en Argentina la enfermería de práctica avanzada para mejorar la atención